Hola, Amig@s

Bienvenid@s a este espacio, en el que quiero compartir reflexiones y experiencias que tengan que ver con el Desarrollo de las Personas, en todos los sentidos, pero, sobre todo, en los Entornos Profesionales.

Gran Canaria, Playa Las Canteras, 5 Enero 2008

Anábasis, El Camino Hacia El Interior

 

Bienvenid@s, pues, a este Anábasis. Vocablo que procede etimológicamente del griego y que viene a significar algo así como “camino hacia el interior”, en referencia a aquel peregrinar de los griegos clásicos en tiempos de guerra, cuando se retiraban hacia el interior del territorio en una especie de “vuelta a casa”, al descanso del guerrero. Y así se hacía este camino, vencedores y vencidos o derrotados, en silencio, transitando las experiencias y toda su carga, desde el campo de batalla hasta el hogar. Un tránsito en la meditación, con la plena consciencia de que partieron siendo y sabiendo de una manera y regresan de otra, ahora conformada por la impronta que los acontecimientos vividos dejaron en ellos. Acontecimientos para celebrar o para guardar en celoso secreto, o peor aún, en la vergüenza.

Y partiendo de esta metáfora, yo entiendo que hablar del Desarrollo de las Personas en los Entornos Profesionales es algo así como hacer un camino de retorno, una vuelta hacia lo esencial, lo más esencial del hecho de ser humanos, entendido esto como un estado de existencia cargado de vivencias, emociones, experiencias, sensaciones y anhelos permanentemente ligados a la existencia humana. Y, como tal, no nos engañemos: somos el mismo ser humano que comparte mesa con los seres queridos y que pasa también una buena parte de su tiempo relacionándose en un entorno profesional ¿Por qué, entonces, es tan difícil, a menudo, conservar la integridad, parte de la propia identidad,  al pasar de un ámbito al otro? Como si tuviéramos que convertirnos en personas distintas a las que realmente somos para sobrevivir en el entorno laboral o, como si sintiéramos tantas veces que, para sobrevivir con éxito ahí, tenemos que proteger al ser humano que realmente somos, por tanto, escondemos una buena parte de él… Qué podemos decir de los entornos que nos hacen sentirnos tan vulnerables, tan expuestos… Y qué podemos decir, también, de aquellos entornos que, por el contrario, nos proporcionan una base para el desarrollo y el crecimiento… ¿sólo en lo profesional o como persona integral??? Os invito a reflexionar sobre ello y a que compartáis vuestras reflexiones para encontrar entre todos las mejores respuestas,… como personas que somos.

Araceli Déniz